El FEX, todo un clásico veraniego

Ya no se puede entender el verano en Granada sin el FEX, la extensión del Festival Internacional de Música y Danza. Una cita ineludible que este 2016 cumple nada menos que trece años. Trece años llevando la cultura a las calles de la ciudad en citas pensadas y preparadas para satisfacer a los más variados públicos.

En esta última edición, que se celebra entre el 13 de junio y el 12 de junio son nada menos que 90 las propuestas planteadas. Desde la danza contemporánea al rock, al circo, el flamenco o la música clásica. Un programa pensado para que disfrute el público de cualquier edad y tendencia.

El FEX se ha convertido en una de las propuestas más interesantes para disfrutar del panorama cultural granadino. Un festival abierto a los vecinos y, por supuesto, a todos aquellos visitantes que llegan desde otros puntos de España y del extranjero.

Un festival, además, con una vertiente solidaria muy apreciada. En esta edición habrá un ciclo de siete conciertos cuya recaudación irá destinada a diferentes entidades de carácter social, como la Asociación Granadina de Enfermos de Fibromialgia o la Asociación Granadina de Jugadores de Azar en Rehabilitación, entre otras. Son estas las únicas citas en las que hay que pagar entrada. Cualquiera de las demás propuestas del FEX son de carácter gratuito, de modo que no hay excusa para no disfrutar de alguno de los conciertos o espectáculos que convierten las calles de Granada en un gigantesco escenario.

Entre las propuestas se puede destacar la actuación de la Shangai Dance School o la de la Boson Philarmonic Youth Orchestra. Participación internacional y también local, a cargo, entre otros, del guitarrista Rubén Campos, Picolissima o de la escuela de rock Gabba Hey.

Aunque la mayoría de las propuestas tendrán lugar en la capital, también hay algunas de ellas, 14 en concreto, que salen de la ciudad para que se pueda disfrutar del FEX en otros rincones de la provincia.

La Alhambra desde otro punto de vista

Recorrer la Alhambra es siempre una maravilla, pero si son experto en diversas técnicas artísticas quienes guían la visita, la experiencia es inolvidable. Y este verano se ha programado un nuevo ciclo de visitas al monumento que abordarán temas concretos y siempre apasionantes.

El objetivo no es otro que concienciar a los visitantes sobre la relevancia de este magnífico tesoro arquitectónico, de la impresionante labor que se realiza en su conservación y de la importancia de cuidarlo con un esmero exquisito. De hecho las visitas se centran en aspectos muy diferentes. Son expertos que trabajan en el monumento quienes se encargan de dar todas las explicaciones. Profesionales especializados en la madera, en yeserías o en pinturas murales que explican todos los secretos de la Alhambra y del trabajo que realizan en sus muros, en sus techos y en sus elementos decorativos.

Y quienes tienen la posibilidad y la suerte de participar en estas visitas guiadas no solo conocen aspectos interesantes y desconocidos del monumento, sino que además acceden a salas o rincones que normalmente permanecen cerrados al público. En ellas reciben explicaciones de cómo trabajaban los artesanos que embellecieron la Alhambra, qué técnicas utilizaban, cuáles eran los materiales empleados y cómo se consigue que se mantenga la construcción en el excelente estado de conservación en el que se encuentra y del que todos podemos disfrutar.

Las visitas se organizan durante los fines de semana del verano y el éxito es enorme, tanto que las entradas prácticamente vuelan nada más publicarse. Para conseguirlas es necesario entrar en la página www.alhambra-tickets.es o llamando al número 902 888 001.

Si este año no hay suerte y no se puede conseguir una de las entradas habrá que esperar, porque el éxito de las convocatorias de estas visitas guiadas en tan amplio que se organizan todos los veranos. Ver la Alhambra desde otro punto de vista merece la espera.

Un verano sin cine en Los Vergeles

Habrá que llevar las noches de calor de otra manera, adiós a esas sesiones nocturnas con películas de éxito, nostálgicas o infantiles. Todo un clásico, el cine de verano en Los Vergeles no volverá, después de 30 años entreteniendo a los granadinos en las peores noches del verano.

El cine de verano de Los Vergeles era el último de este tipo que quedaba en la capital. Un sencillo anuncio en Facebook ponía punto y final a una película que ha durado tres décadas y que ha tenido el final más triste que se podía imaginar. Una noticia que han lamentado muchos vecinos de la capital, amantes o no del cine, porque a veces una película sirve para relajarse y pasar un buen rato (sobre todo al fresco), más allá de que sea un gran estreno o una versión antigua.

El motivo del cierre es que el contrato con la empresa sevillana Odeón Multicines, la encargada del cine en los tres últimos años, había finalizado. Y lo cierto, es que el público que acudía a las sesiones se había reducido de manera notable en los últimos años. De hecho, se había quitado una de las dos sesiones y aun así, no siempre se llenaba el aforo.

Pero la falta de público no ha sido el único motivo que ha supuesto el fin del cine de verano en Los Vergeles. Era necesario invertir en la mejora de las instalaciones, que no presentaban ya las mejores condiciones para la actividad. Y, por otro lado, se encontraban las protestas de los vecinos de la zona por el ruido que generaba el cine.

Aspectos que se han unido para que el cine de verano pase a la historia definitivamente en la ciudad de Granada. Ahora los propietarios de los terrenos en los que se asentaba tendrán que decidir qué hacer con ellos, aunque su futuro pasa obligatoriamente por el sector servicios.

No habrá indulto para el joven de Granada condenado por robar 80 euros con una tarjeta falsa

Finalmente, Alejandro Fernández ha tenido que ingresar en prisión. De nada han servido las miles de firmas y la presión popular para conseguir el indulto para este joven granadino condenado a seis años de prisión por robar 80 euros con una tarjeta clonada.

Acababa de cumplir los 18 años cuando Alejandro cometió el delito. Según aseguró en su momento, fue un amigo quien le dio la tarjeta falsificada y con ella pagó en un supermercado compras por valor de apenas 80 euros. Según el joven, no sabía que su amigo, en busca y captura, perteneciera a una banda de delincuentes dedicados a clonar tarjetas de crédito. Señala además Alejandro que no la utilizó para nada más que para esa compra.

A pesar de ello, el joven fue condenado a doce años de prisión por pertenencia a banda organizada y estafa. Condena que fue rebajada a seis años tras un recurso ante el Tribunal Supremo. Ahora Alejandro ha tenido que ingresar en la cárcel, después de que le fuera denegado en indulto. Su única esperanza es que dentro de seis meses se le concedan los primeros permisos penitenciarios para que pueda, en la medida de lo posible, recuperar su vida.

Y es que seis años después de haber cometido el delito se encontraba plenamente reinsertado. De hecho, Alejandro tenía un puesto fijo en una empresa de hostelería desde hace cuatro años y vivía con su pareja en un piso de alquiler. Una vida que ahora se ha visto truncada para pagar por un delito cometido hace años que no ha vuelto a repetir.

La denegación del indulto ha levantado oleadas de indignación entre muchos ciudadanos, que consideran que la gravedad del delito no justifica la pena impuesta y que el hecho de que Alejandro no haya reincidido y lleve una vida completamente normal debería ser razón más que suficiente para la concesión del indulto